Los códigos 2D están cambiando la función de las etiquetas dentro de la industria. Además de identificar un producto, una etiqueta puede incorporar datos sobre el lote, la fecha de caducidad, el número de serie o la trazabilidad, así como conectar el envase con información digital destinada a empresas, distribuidores y consumidores.
Esta evolución no implica que los códigos de barras tradicionales vayan a desaparecer de forma inmediata. Supone avanzar hacia sistemas de codificación capaces de gestionar más información y acompañar al producto durante diferentes etapas de su fabricación, distribución, venta y utilización.
Como señala un reciente análisis de InfoPack sobre la evolución de la codificación y el marcaje, el sector está pasando de imprimir únicamente referencias, lotes o fechas a integrar códigos conectados con los sistemas de gestión y trazabilidad de las empresas.
Del código de barras lineal a los códigos 2D
El código de barras lineal continúa siendo una herramienta fundamental para identificar productos y agilizar operaciones comerciales y logísticas. Sin embargo, su capacidad para almacenar información es más limitada que la de los códigos bidimensionales.
Los códigos 2D, como QR o DataMatrix, distribuyen la información en dos dimensiones. Esto permite incorporar más datos en una superficie reducida y desarrollar aplicaciones que van más allá de la identificación básica.
| Aspecto | Código lineal | Código 2D |
|---|---|---|
| Capacidad | Habitualmente identifica el producto mediante una referencia como el GTIN. | Puede incluir identificadores y otros datos adicionales. |
| Información variable | Depende de la simbología y de la aplicación utilizada. | Puede incorporar lote, fecha, número de serie u otros datos variables. |
| Conexión digital | No suele estar orientado al acceso del consumidor a contenidos online. | Puede enlazar con fichas, instrucciones, certificados o información de reciclaje. |
| Lectura | Compatible con los sistemas tradicionales de lectura. | Requiere lectores basados en imagen o cámaras y sistemas preparados para procesar los datos. |
| Aplicaciones | Identificación, cobro, inventario y operaciones logísticas. | Trazabilidad, control de fechas, serialización, información digital y gestión de retiradas. |
No obstante, la elección no debe plantearse como una sustitución automática. Durante un periodo de transición, muchos productos incorporarán simultáneamente un código lineal y otro bidimensional para mantener la compatibilidad con los distintos sistemas de lectura.
¿Qué información puede incorporar un código 2D?
La información dependerá del sector, del estándar empleado y del objetivo del proyecto. Entre los datos que pueden asociarse a un código 2D se encuentran:
- Identificador del producto.
- Número de lote.
- Fecha de caducidad o consumo preferente.
- Número de serie.
- Origen o información de trazabilidad.
- Datos sobre composición, ingredientes o alérgenos.
- Instrucciones de uso y conservación.
- Certificados y documentación técnica.
- Información sobre separación y reciclaje del envase.
- Enlaces a contenidos digitales actualizables.
Un código no tiene que contener físicamente todos esos datos. También puede incluir un identificador o una dirección estructurada que conduzca a la información almacenada en un sistema digital.
Esta segunda posibilidad permite actualizar determinados contenidos sin tener que modificar e imprimir de nuevo todas las etiquetas. Para ello, la empresa necesita definir correctamente dónde se alojan los datos, quién los mantiene y qué información podrá consultar cada usuario.
QR y DataMatrix: no cumplen exactamente la misma función
Aunque ambos son códigos bidimensionales, QR y DataMatrix no deben considerarse intercambiables en todos los proyectos.
El código QR es ampliamente reconocido por los consumidores y puede leerse con la cámara de numerosos dispositivos móviles. Por este motivo, suele utilizarse para facilitar el acceso a instrucciones, información sobre el producto, contenidos de sostenibilidad, campañas o servicios digitales.
El DataMatrix presenta una estructura compacta y está muy extendido en aplicaciones industriales, sanitarias y de trazabilidad. Puede ser adecuado cuando el espacio disponible es reducido o cuando el código debe integrarse en procesos de identificación automatizados.
Dentro del sistema GS1 existen diferentes simbologías y estructuras para cada aplicación. La elección debe tener en cuenta el sector, los datos que se necesitan, los equipos de lectura y los estándares exigidos por distribuidores o autoridades.
La información publicada por GS1 Spain sobre códigos bidimensionales explica sus principales características y las simbologías reconocidas dentro de su sistema.
El objetivo de 2027 para el comercio minorista
GS1 y diferentes agentes de la industria trabajan para que, a finales de 2027, los puntos de venta puedan leer y procesar el identificador del producto tanto desde códigos lineales como desde códigos 2D compatibles.
Se trata de un objetivo de adopción tecnológica de la industria, no de una obligación general que exija retirar todos los códigos de barras lineales en esa fecha. La transición dependerá de la preparación de fabricantes, marcas, distribuidores, programas de gestión y equipos de lectura.
Durante este proceso será habitual encontrar ambos códigos en un mismo envase. Antes de eliminar una simbología existente, será necesario comprobar que todos los participantes implicados pueden leer y utilizar correctamente la nueva.
La diferencia entre un código estático y uno variable
Una cuestión fundamental es determinar si todos los productos llevarán el mismo código o si la información cambiará durante la producción.
Un código estático puede incorporarse al diseño general de la etiqueta y repetirse en toda la tirada. Es una solución habitual cuando dirige a una página informativa común o identifica una referencia de producto.
En cambio, si el código contiene el lote, la fecha, el número de serie o información específica de cada unidad, debe generarse e imprimirse de forma variable. En estos casos, la codificación tiene que coordinarse con los sistemas de producción, gestión y trazabilidad.
Las etiquetas pueden suministrarse previamente impresas con la identidad visual y la información fija, reservando una zona preparada para incorporar posteriormente los datos variables. La impresión puede realizarse mediante diferentes tecnologías en función del material, la velocidad, la resistencia y el equipo disponible.
En nuestra guía sobre etiquetas térmicas explicamos las diferencias entre la impresión térmica directa y la transferencia térmica, dos sistemas empleados habitualmente para incorporar códigos y otros datos variables.
Un código correcto también depende de la etiqueta
Generar el archivo del código no garantiza que pueda leerse correctamente después de imprimirlo y aplicarlo. La etiqueta funciona como el soporte físico del sistema y debe conservar la calidad del código durante el tiempo necesario.
Antes de fabricar conviene revisar varios aspectos:
- Material: el papel o material sintético debe adaptarse al entorno y a la tecnología de impresión.
- Adhesivo: debe mantener la etiqueta fijada a la superficie durante toda la vida útil prevista.
- Contraste: los módulos oscuros y claros deben diferenciarse correctamente.
- Tamaño: reducir excesivamente el código puede dificultar o impedir su lectura.
- Espacio libre: debe respetarse la zona que rodea al símbolo para que el lector pueda identificarlo.
- Superficie: las curvaturas, juntas o irregularidades pueden deformar el código.
- Acabados: reflejos intensos, barnices o laminados pueden afectar a la captura de la imagen.
- Resistencia: el código debe soportar humedad, roce, frío, calor, productos químicos o exposición exterior cuando corresponda.
- Posición: la ubicación debe facilitar la impresión, aplicación y lectura automática o manual.
Estos factores son especialmente importantes cuando el código contiene datos esenciales para identificar el producto o gestionar una incidencia. Una pérdida de contraste, una deformación o un deterioro parcial pueden interrumpir el flujo de información.
Del código impreso al sistema de trazabilidad
La trazabilidad no se consigue únicamente colocando un código sobre el envase. El código actúa como una llave que permite identificar o recuperar datos, pero debe estar conectado con los sistemas utilizados por la empresa.
Para aprovechar la información, puede ser necesario integrar la impresión con programas de gestión empresarial, producción, almacén o control logístico. También hay que definir qué ocurre cuando se escanea el código y cómo se relaciona cada dato con el producto correcto.
Por ejemplo, imprimir un número de lote permite identificar una producción concreta, pero su utilidad dependerá de que la empresa pueda relacionarlo con las materias primas, las fechas, las líneas de fabricación, los controles realizados y los destinos de distribución.
En aplicaciones más avanzadas, los códigos 2D pueden facilitar retiradas más precisas, controlar fechas, verificar productos o proporcionar información diferente en función del usuario que realiza la lectura.
Códigos 2D, pasaporte digital y packaging conectado
Los códigos bidimensionales también pueden actuar como punto de acceso a documentación digital. Esta capacidad está adquiriendo relevancia ante el desarrollo del Pasaporte Digital de Producto y la necesidad de compartir información durante todo el ciclo de vida.
No obstante, poner un código QR en un envase no crea por sí solo un pasaporte digital. Es necesario estructurar los datos, mantenerlos disponibles y asegurar que el identificador continúa siendo legible durante el tiempo requerido.
En el artículo sobre el Pasaporte Digital de Producto mediante QR, NFC o RFID analizamos las opciones para conectar físicamente un producto con su información digital.
Cómo preparar la implantación de códigos 2D
La migración debe plantearse como un proyecto conjunto de etiquetado, datos y procesos. Estos son algunos pasos recomendables:
- Definir el objetivo: identificar el producto, mejorar la trazabilidad, controlar fechas, informar al consumidor o combinar varios usos.
- Determinar los datos: establecer qué información será fija, variable o accesible online.
- Elegir el estándar: comprobar qué simbología corresponde al sector y a los sistemas de los agentes implicados.
- Revisar los equipos: confirmar que impresoras, cámaras, lectores y programas pueden generar y procesar el código.
- Diseñar la etiqueta: reservar una zona adecuada y seleccionar el material, adhesivo y acabado.
- Realizar pruebas: imprimir con los equipos definitivos y leer el código en diferentes puntos y condiciones.
- Verificar la calidad: comprobar el contraste, las dimensiones, la estructura y la estabilidad de la impresión.
- Planificar la transición: mantener la compatibilidad con los códigos actuales mientras los nuevos sistemas se implantan.
- Gestionar la información: asignar responsabilidades sobre la actualización, seguridad y conservación de los datos.
Etiquetas preparadas para la nueva codificación industrial
La evolución hacia códigos 2D convierte la elección de la etiqueta en una decisión cada vez más técnica. El soporte debe ser compatible con el sistema de impresión y mantener la legibilidad en las condiciones reales de fabricación, transporte, almacenamiento y uso.
En TEA Adhesivos fabricamos etiquetas industriales adaptadas a diferentes superficies, procesos de aplicación y sistemas de impresión posterior. También desarrollamos etiquetas con códigos QR y otras soluciones de etiquetado inteligente.
Si necesitas incorporar códigos 2D, lotes, fechas, números de serie u otros datos variables, contacta con TEA Adhesivos. Estudiaremos las características del envase, el entorno y el sistema de impresión para definir una etiqueta compatible con tu proceso.
Preguntas frecuentes sobre códigos 2D en etiquetas
¿Los códigos 2D sustituirán a los códigos de barras en 2027?
No de forma automática. El objetivo de la industria es que los puntos de venta puedan leer códigos lineales y 2D a finales de 2027. Durante la transición, ambos formatos podrán convivir en un mismo envase.
¿Un código QR y un DataMatrix son lo mismo?
No. Ambos son códigos bidimensionales, pero presentan diferencias en su estructura y aplicaciones. El QR suele utilizarse para facilitar el acceso a contenidos digitales, mientras que DataMatrix está muy extendido en identificación industrial, trazabilidad y sectores regulados.
¿Se pueden imprimir códigos 2D mediante transferencia térmica?
Sí. La transferencia térmica permite imprimir códigos 2D y otros datos variables, siempre que la resolución, el material, el ribbon y la configuración del equipo sean adecuados.
¿Qué hay que comprobar antes de producir las etiquetas?
Es necesario probar el código con el material, el adhesivo, el acabado, la impresora y los lectores definitivos. También debe verificarse después de aplicar la etiqueta sobre el envase y someterla a sus condiciones reales de uso.



